OPINIÓN: Carlos García es un triunfador

OPINIÓN: Carlos García es un triunfador

Por William Santiago

Evaluar o analizar la trayectoria política de un hombre como Carlos García, partiendo de un supuesto historial de fracasos, careciendo dicho supuesto análisis de los más elementales juicios de valores y mucho menos de las condiciones coyunturales en que se dieron las mismas, más que resultar ser un análisis político serio y bien motivado, el mismo es el resultado de locas pasiones infantiles, motivadas por grupos interesados a lo interno del PLD; y siendo así, realmente que es inaceptable.

Veamos:

Las condiciones en que se dieron los acontecimientos a lo interno del PLD, en la que se despoja a Carlos García de una candidatura a Sindico (y de quien es sabido era el virtual ganador), para pasar a favorecer a los aliados, fueron determinada no por un evento propio de la competencia interna, sino, por decisiones tomadas por los altos mecanismos de dirección de ese partido, siendo así, es Carlos García, quien atendiendo como siempre lo ha hecho a la disciplina interna de su partido, asume, como también le ha pasado en otras ocasiones, la responsabilidad de acatar dicha decisiones.

Es evidente que Carlos García tal como así lo dieron las encuestas, repetimos, era el virtual ganador, de ellos no había la menor duda, es solo que atendiendo a intereses partidistas y a la ya trayectoria disciplinaria del mismo, pues procede como siempre a doblegarse ante las directrices de su partido, aún a costa de un arduo trabajo envidiable en toda la ciudad, trabajo que siempre ha sido admirado y elogiado por cada uno de los ciudadanos del municipio y la provincia a todo lo largo de su gerencia por la administración pública, ahí están los hechos, su arduo trabajo por MOPC, hoy lo hacen merecedor sin temor a equivocarnos, de ser el funcionario de la región mejor evaluado en toda la historia.

Hoy no existe en toda la provincia de Barahona, un funcionario y sobre todo un ser humano, mejor evaluado que Carlos García, es solo que el odio de muchos a lo interno del PLD, y sobre todo de aquellos alabarderos, saben de sobra, que sus actos inmorales y reprochables, siempre tendrán una clara reprimenda del mismo.

Su dignidad y ética en el desempeño de su trabajo, y sobre todo en el accionar político, hoy por hoy, lo hacen merecedor de ser el político mejor valorado, sin cola que le pisen, diferente a otros quienes su única forma de ser supuestos «triunfadores», ha sido siempre aquella de ser mensajeros, «limpia saco» y trepadores profesionales.

El único mérito de esos supuestos «triunfadores», es aquel de haber servido siempre de «Celestina palaciega», dado que es la única forma en que obtienen canonjías o prebendas, estos hacen de sus accionar político una especie de club de «chapiadores mediáticos «, cuyo único objetivo es desear mantener un falso statu quo social, a costa de prostituirse y venderse en determinado momentos coyunturales al mejor postor… A diferencia de Carlos, quien siempre ha sido un triunfador, su impecable hoja de servicio así como su incuestionable manejo pulcro por la administración pública, a diferencia de otros, lo hacen ser hoy, el más grande de los triunfadores político de la provincia y la región.

Deben admitirlo, a Carlos hay un sector a lo interno del PLD, que no logra perdonarle aún, el hecho de haber sido un político diferente.

Carlos no es parte de aquellos cuyas andanzas y visitas constantes a las tabernas en busca del antro, como forma de cobijarse bajo la oscuridad de la noche, dado que es claro que caminar bajo la luz del día les aterra, pues no soportan las miradas acusatorias de cada ciudadano.

Carlos García, las veces que ha sido merecedor de una candidatura, lo ha sido producto de su arduo trabajo político en la provincia; a diferencia de otros, cuyos supuestos »triunfos» han sido logrados bajo imposiciones y acuerdo de aposento. Carlos García, nunca ha perdido, las veces que le han cerrado los caminos, es claro que quien ha salido derrotado ha sido su partido y la provincia; en cambio, aquellos que se creen ser ganadores a lo interno de ese partido, pues con su «triunfo» grupales, es claro que hemos perdidos todos.

Los triunfos políticos no pueden ser evaluados partiendo de las individualidades, en política se evalúan los éxitos partiendo de las acciones colectivas de cara a satisfacer las necesidades de los ciudadanos.

Un hombre no puede ser evaluado por cuántas veces haya sido triunfador o perdedor, sino por cuántas veces se ha levantado, pero sobre todo, por cuanta dignidad, coherencia y ética en el desempeño de sus funciones el mismo pueda siempre llevar a cuesta.

De ahí que a diferencia de otros, dentro y fuera del gobierno, Carlos puede dormir en paz.

Acaso puede ser perdedor, aquél que hoy tiene el más alto índice de respaldo en la población, dado su trabajo, solidaridad con los más necesitados y sobre todo su seriedad.

Carlos García es otra cosa.

¡He dicho caso cerrado!

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