Madre perdona a quienes mataron a su única hija; asesinada por bandas drogas


Una menor resultó muerta durante enfrentamiento a tiros entre bandas en Mandinga, Santo Domingo Este. “Lo único que me fortalece es que mi hija se fue con Cristo y yo no sienmadreto ni odio, ni rencor por la persona que la mató”, fueron las palabras de Dulce María Campusano, madre de una menor de 12 años que murió tras recibir un impacto de bala durante un intercambio de disparos por dos bandas delictivas del sector Mandinga, en Villa Faro, en Santo Domingo Este.

Dianny Maciel Carrasco Campusano, de 12 años, salió a jugar con una de sus amiguitas de la escuela el martes en la tarde y quedó atrapada en un fuego cruzado cuando dos hombres a bordo de una motocicleta empezaron a disparar contra otros dos, que se encontraban al lado de ellas en la calle Central de la Campana, residencial Luci, de la referida localidad.

De acuerdo a las versiones recogidas en el lugar, los implicados en el hecho sangriento pertenecen a dos bandas delictivas que se pelean el control de la zona.

Sostuvieron que uno de ellos hace pocos días había salido de la cárcel, y mantiene en zozobra a todo el sector.

“Deseo que el que la mató se entregue para que asuma las consecuencias de lo que hizo, pero también para que yo le hable de la palabra y reciba la salvación de su alma, porque lo perdono”, dijo  la madre.

Entre sollozos, la progenitora de Dianny Maciel Carrasco, quien cursaba el séptimo grado de primaria y que apenas lleva tres meses residiendo en la localidad, expresó que la recordará como “una niña cristiana, muy querida por todos, meritoria y ejemplar”. “Yo le pido, en donde quiera que él esté, que se entregue a las autoridades y que me permita predicarle la palabra, que me permita mostrarle que hay otro camino, que no es el que él tiene”, añadió.

La Policía informó que por el caso persiguen a Feliberto Aquino, así como a otras cuatro personas solo identificadas como “Negro”, “Brayan”, “Amaurys” y “Vitico cara mala”.