La Ruta 2B del Metro


Santo Domingo. Cuando el reloj marque las cinco de la tarde este miércoles, la línea 2B del Metro encenderá su motor para mover alrededor de 150,000 pasajeros por día. Durante ese momento, 36 trenes, para un total de 108 vagones, estarán brindando sus servicios para todo Santo Domingo. La parte Este de la capital estará conectada con el Distrito Nacional en tan solo siete a ocho minutos que durará el recorrido. Un aproximado de 850,000 habitantes de este municipio serán beneficiados de este moderno transporte.

La extensión de la línea dos atravesará el río Ozama mediante un puente ferroviario que irá paralelo al puente Francisco del Rosario Sánchez. Su trayecto continuará a lo largo de la avenida San Vicente de Paúl hasta llegar a la Carretera Mella.

Línea 1
Según la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), esta línea llega para mover en los días de verano alrededor de 260 mil pasajeros. Mientras que en los días cuando se imparte docencia escolar, la cantidad aumenta a 290 mil usuarios por día.

Esta parte del Metro está constituido por 16 estaciones, donde se traslada un total de 15 trenes, los cuales facilitan el desplazamiento de los habitantes de Santo Domingo Norte hacia el centro de la capital.

Un total de 45 vagones que se mueven en toda su extensión, desde la estación Mamá Tingó hasta el Centro de los Héroes, operan desde las 6:00 de la tarde hasta las 10:30 de la noche, al igual que en todas las paradas.

Línea 2
De forma soterrada esta línea realiza un recorrido en dirección oeste a este. Inicia su camino desde la parada María Montez en la avenida Gregorio Luperón hasta llegar a la avenida San Vicente de Paúl, en la parada Concepción Bona.

En las 14 estaciones que componen esta parte del Metro, operan 13 trenes y un total de 45 vagones.

El anuncio formal de la entrada en operación de la extensión de la línea 2B del Metro, ha desatado en los moradores de la Zona Oriental y ciudadanos sentimientos de alegría, altas expectativas y gran satisfacción.

La estudiante Ivelisse García, quien estudia y trabaja en el Distrito Nacional, reveló que durante años la palabra transporte público significa para su vida “caos y constante estrés”, debido a las vicisitudes que suele pasar durante las largas horas del trayecto. Para la estudiante de 21 años, la apertura de esta línea, simbolizará para ella, amigos y familiares, orden y rapidez a la hora de ser transportados.

“Mi familia y mis amigos no dejamos de hablar de este tema. Tantos años en la espera. Se acabó la lucha y el afán”, expresó jubilosamente García.